QUÉ ESTÁ EN RIESGO
Los desfibriladores externos automáticos (DEA) desempeñan un papel crucial para garantizar la seguridad de los huéspedes. Estos dispositivos se colocan estratégicamente en hoteles, complejos turísticos y otros establecimientos hosteleros para responder con rapidez a emergencias cardiacas repentinas. El rápido despliegue de los DEA puede aumentar significativamente las probabilidades de supervivencia de los huéspedes que sufren un episodio cardíaco, lo que refuerza la dedicación del sector de la hostelería a proporcionar un entorno seguro a todos los clientes.
CUÁL ES EL PELIGRO
Aunque los desfibriladores externos automáticos (DEA) son esenciales para la seguridad de los huéspedes en el sector de la hostelería, su despliegue y uso conllevan algunos riesgos.
En primer lugar, un mantenimiento inadecuado o una capacitación insuficiente del personal pueden dar lugar a un uso incorrecto o a un mal funcionamiento del dispositivo, lo que podría agravar una emergencia médica en lugar de resolverla.
Confiar únicamente en los DEA sin protocolos exhaustivos de respuesta a emergencias puede crear una falsa sensación de seguridad, descuidando otros aspectos críticos de la preparación para emergencias, como la capacitación en reanimación cardiopulmonar y el acceso a los servicios médicos de emergencia. Por lo tanto, aunque los DEA son herramientas valiosas para responder a las emergencias cardiacas en los establecimientos de hostelería, éstos deben mitigar estos riesgos mediante una capacitación rigurosa, un mantenimiento periódico y planes integrales de respuesta a emergencias.
COMO PROTEGERSE
Cuando Utilizar un DEA:
Saber cuándo utilizar un DEA es vital para su aplicación segura y eficaz. Conocer los signos de una parada cardiaca súbita -inconsciencia, respiración anormal y ausencia de pulso- le ayudará a determinar si la situación requiere un DEA.
- Utilice un DEA cuando una persona no responda, no respire con normalidad y no muestre signos de circulación.
- Se utiliza específicamente para las víctimas de una parada cardiaca súbita, en la que la actividad eléctrica del corazón se vuelve caótica.
Cómo utilizar un DEA:
Saber utilizar un DEA es crucial porque cada minuto cuenta durante una parada cardiaca. Los DEA están diseñados para facilitar su uso, pero una capacitación adecuada le permitirá actuar con confianza y eficacia en una situación de estrés.
El uso eficaz de un desfibrilador externo automático (DEA) implica varios pasos:
- Evaluación de la Situación: Evalúe la seguridad del entorno y asegúrese de que no hay peligros que puedan perjudicarle a usted, a la víctima o a los transeúntes. Compruebe la capacidad de respuesta y los signos de respiración.
- Active los Servicios Médicos de Emergencia (SEM): Si la víctima no responde y no respira normalmente, o si no hay signos de circulación (como movimiento o tos), active inmediatamente los SEM o indique a otra persona que lo haga.
- Recoja y Prepare el DEA: Si hay un DEA disponible, recupérelo rápidamente. Encienda el dispositivo y siga las indicaciones visuales y auditivas.
- Prepare a la Víctima: Exponga el tórax de la víctima y quítele cualquier prenda o joya que pueda interferir con los electrodos.
- Coloque los Electrodos: Siga las instrucciones suministradas con el DEA para colocar correctamente los electrodos sobre el tórax desnudo de la víctima. Una almohadilla debe colocarse en la parte superior derecha del tórax, justo debajo de la clavícula, y la otra en el lado izquierdo del tórax, justo debajo de la axila.
- Analice el Ritmo Cardíaco: Deje que el DEA analice el ritmo cardiaco de la víctima. Asegúrese de que nadie toque a la víctima durante este proceso.
- Administre una Descarga (si se aconseja): Si el DEA detecta un ritmo desfibrilable (como fibrilación ventricular o taquicardia ventricular sin pulso), le pedirá que aplique una descarga. Asegúrese de que nadie toque a la víctima y pulse el botón de descarga según las instrucciones.
- Realice la RCP: Si el DEA lo aconseja, o si no se aconseja ninguna descarga, reanude inmediatamente la RCP, empezando por las compresiones torácicas.
Precauciones de seguridad:
- Asegúrese siempre de su seguridad, la de la víctima y la de los transeúntes antes de utilizar un DEA.
- Evite utilizar un DEA en entornos con riesgo de explosión o gases inflamables (por ejemplo, cerca de vertidos de gasolina).
- No utilice un DEA en una víctima que esté mojada o tumbada en el agua, ya que supone un riesgo de electrocución.
- Siga atentamente las instrucciones del fabricante y no se desvíe de los procedimientos recomendados.
- Compruebe periódicamente si el DEA presenta signos de daños o mal funcionamiento y asegúrese de que se mantiene y revisa correctamente de acuerdo con las directrices del fabricante.
CONCLUSIÓN
Los DEA son potentes herramientas que pueden aumentar significativamente las tasas de supervivencia en caso de parada cardiaca. Aunque están diseñados para facilitar su uso, saber cuándo y cómo utilizarlos correctamente puede marcar la diferencia.
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